Jueves negro en las Bolsas mundiales ante un plan arancelario más agresivo de lo esperado

El S&P 500 baja un 4,84% y el Nasdaq se deja un 5,97%, el mayor batacazo desde 2020, en plena pandemia, por el miedo a que la guerra comercial frene la economía global. El euro sube con fuerza y supera los 1,11 dólares mientras el petróleo Brent se hunde un 6,42%

La comparecencia con la que Donald Trump quiso poner fin a décadas de globalización derivó este jueves en una sesión negra para los mercados de todo el mundo. En Bolsa, la peor parte se la llevaron los índices estadounidenses, con un desplome al cierre del 4,84% en el caso del S&P 500, el mayor recorte desde junio de 2020, y de casi el 6% (un 5,97%) en el tecnológico Nasdaq, la jornada más bajista desde marzo de hace cinco años, cuando la pandemia de la Covid hacía estragos y paralizó las economías del mundo. El castigo confirma además al mercado doméstico de Estados Unidos como uno de los más afectados por la política comercial del presidente Trump: el S&P 500 baja cerca del 8% en el año y las pérdidas para el Nasdaq son del 14%.

Las empresas tecnológicas, impulsoras de las ganancias en Wall Street en los últimos años, fueron las más azotadas y las denominadas siete magníficas (Apple, Amazon, Alphabet, Microsoft, Nvidia, Meta y Tesla), restaban ellas solas cerca de 984.000 millones de dólares de valor de mercado. La mayor parte de esta destrucción es culpa de Apple. El gigante de la tecnología se desploma casi un 10%, volatilizando con ello cerca de 318.000 millones de dólares de capitalización. La de este jueves fue también su peor sesión bursátil desde marzo de 2020.

El temblor, en todo caso, se extendió por las Bolsas de todo el mundo y en Europa se situaron cerca del 3%, a excepción del Madrid y Londres, que mitigaron los recortes. El origen de la convulsión se encuentra en el incierto efecto de los aranceles en la economía mundial (sobre todo estadounidenses) y en las cuentas de resultados de las empresas. Compañías estadounidenses cuyas cadenas de producción dependen de países extranjeros sucumbieron al nerviosismo, como Nike, que bajó más del 14%, o Apple, con un descenso superior al 9%. La huida de los inversores de la Bolsa estadounidense supuso una pérdida de capitalización en torno a los tres billones de dólares entre el S&P 500 y el Nasdaq, según los cálculos de Bloomberg.

La onda expansiva dejó al Euro Stoxx 50 como el selectivo más penalizado de Europa, al caer un 3,6%. El Ibex, sin embargo, limitó los descensos al 1,19%, por el menor peso en el índice de empresas españolas exportadoras hacia Estados Unidos. El Cac francés cedió un 3,3% y el Dax alemán, un 3%. Mejor registro logró también Ftse británico, que restó un 1,5%, dado que Reino Unido se ve beneficiado de unas tasas del 10%, inferiores al 20% impuestas a la Unión Europea. Las pérdidas dejaron sentir también en los mercados asiáticos, con el Nikkei de Tokio retrocedió el 2,77% y el Hang Seng de Hong Kong, un 1,52%. El Kospi coreano limitó su descenso al 0,76%.

“Es probable que la prolongación de la incertidumbre provoque un efecto dominó en los mercados mundiales, erosionando aún más la confianza de los inversores”, advertíandesde la gestora Federated Hermes. La aparente insensibilidad de la Casa Blanca ante las turbulencias financieras y económicas añade otro punto de pesimismo pese a que buena parte de las firmas de análisis siguen descontando que la Administración Trump revoque los aranceles una vez se abra la vía de la negociación si bien ya han tomado buena cuenta del impacto que pueden tener en la economía. En UBS no descartaban que la inflación subyacente de EE UU alcance el 5% a principios de 2026 y rebajaron su estimación de PIB a cierre de año del 1,6% al 0,1%. Desde ING reconocían que serán especialmente dolorosos para los consumidores y empresas estadounidenses: “Con un poder adquisitivo reducido para los consumidores y unos beneficios empresariales menguantes que corren el riesgo de debilitar la economía en 2025″ la entidad veía cerca los temores de estanflación. Turbulencias que también llegarán a la zona euro, donde Citi estima que el impacto de las tasas en el PIB será del 1% y forzará al Banco Central Europeo a acelerar los recortes de tipos.

La sacudida también llegó a las divisas y la deuda. El euro escalaba frente al dólar un 1,5% y se sitúa en niveles no vistos desde octubre. Cada moneda europea se cambia 1,1 dólares. La rentabilidad de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años caía más de 7 puntos básicos y bajaba al mínimo en cinco meses, hasta el 4,06%. Los mercados descontaban una mayor probabilidad de recortes en los tipos de interés en EE UU, a pesar de que se estima que los aranceles provoquen un aumento brusco de la inflación. Los aranceles impuestos por Donald Trump impactaban asimismo en las materias primas, en especial el petróleo, ante la perspectiva de que la guerra arancelaria frene el comercio mundial y provoque recesión en algunas de las grandes potencias. El barril de crudo Brent retrocedió un 6.42%, hasta situarse en los 70,14 dólares, en la que fue su mayor caída desde agosto de 2022. Un comportamiento que se debió tanto al previsible efecto económico de los aranceles como a que la alianza de países productores OPEP+ decidió este jueves subir su producción de crudo en 411.000 barriles diarios (bd) a partir de mayo, lo que supone acelerar el ritmo con el que tenía previsto regresar al mercado parte de los volúmenes recortados en los últimos años.

Evolución del Brent

Ante el arsenal arancelario, los inversores vuelven la vista hacia los activos refugio como el yen y el oro, que ha llegado a tocar un máximo histórico por encima de los 3.167 dólares la onza, si bien al cierre del mercado europeo retrocedía hasta los 3.130 dólares.

“La tasa arancelaria efectiva de EE UU sobre todas las importaciones es la más alta en más de un siglo”, señala Ben Wiltshire, estratega de operaciones de Citi. “Los aranceles son mucho mayores de lo que esperábamos. Antes se hablaba de si la claridad impulsaría el mercado. Pero ahora hay claridad y a nadie le gusta lo que ve”, afirma a Reuters Jeanette Gerratty, economista jefe de la firma Robertson Stephens. “Los aranceles revelados superan con creces las expectativas de referencia, y si no se negocian a la baja rápido, las expectativas de recesión en EE UU aumentarán drásticamente”, afirma Tony Sycamore, analista de mercado de IG. “Se producirá un shock de oferta a través de los aranceles sobre la economía estadounidense y los precios. Y luego está la incertidumbre sobre las empresas y los consumidores, factores que podrían ser problemáticos para el crecimiento”, señaló Tai Hui, estratega jefe de mercado para Asia-Pacífico de JP Morgan Asset Management.

Valores más penalizados

En la Bolsa europea el impacto negativo se han dejado sentir con fuerza en empresas como Adidas, que ha cedido un 11,7%, seguida por la firma de pagos holandesa Adyen, Stellantis y Siemens, que se han dejado un 8%. Entre las acciones ligadas al lujo, Pandora ha caído un 10,7% y la naviera sueca Maersk ha perdido un 9,5% ante la debilidad que se avecina en el comercio internacional. Entre las empresas del Euro Stoxx 50 menos contagiadas por la incertidumbre global se han situado la francesa Danone (que ha subido un 3,6%) y la española Iberdrola (ha ganado el 3,2%), que con esta subida ha logrado superar los 100.000 millones de euros de capitalización.

En el parqué español las mayores caídas fueron para las acereras ArcelorMittal y Acerinox, que encajaron recortes del 6,6% y del 6,4%, seguidas por IAG (-5,8%) y Repsol (-5,3%). En cambio, los valores más endeudados se vieron beneficiados por la posibilidad de un mayor recorte de los tipos y registraron fuertes alzas: Solaria avanzó un 5,4% y Cellnex sumó un 5,2%.

En Estados Unidos, las tecnológicas se llevaron la peor parte de la sesión. Además de Apple, Amazon se dejó casi un 9%, Alphabet (dueña de Goolge) cede un 4,5%, Meta retrocedió un 4%, mientras que Tesla perdió un 5,5%. Los analistas de Citi estiman que si la el fabricante de iPhone absorbiera el aumento de costes derivados de los aranceles a China, su margen bruto se vería afectado hasta en un 9%. Junto a las tecnológicas, firmas ligadas al sector financiero como American Express, Goldman Sachs o JP Morgan se dejaron entre el 7% y el 10%. Entre los fabricantes de coches como General Motors y Ford caen entre el 4% y el 6%, coincidiendo con la entrada en vigor de los aranceles del 25% para los automóviles importados por EE UU. Los componentes fabricados por México y Canadá quedan exentos de los aranceles anunciados por Trump este jueves, mientras los fabricantes de vehículos japoneses, surcoreanos y alemanes están entre los más afectados por la medida. Desde Robeco apuntan que las empresas estadounidenses se verán obligadas a elegir entre absorber el impacto de los aranceles en sus márgenes, “o trasladar los precios más altos a sus consumidores para salvaguardar los márgenes”, provocando que se eleve la inflación estadounidense. Según recuerdan desde la gestora, “la tasa de repercusión durante la primera administración Trump se acercó al 100%, lo que se tradujo en que el consumidor estadounidense soportara toda la carga arancelaria”.

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